Ayuno intermitente: ¿Es recomendable para pacientes con cáncer?

Todo sobre el ayuno intermitente y su relación con el cáncer

El ayuno intermitente se ha convertido en una práctica popular para la pérdida de peso y la mejora de la salud metabólica. Consiste en alternar periodos de alimentación con periodos de ayuno. Sin embargo, su recomendación para pacientes con cáncer es un tema complejo que debe ser abordado con precaución y bajo supervisión médica. En este artículo, te explicaremos los tipos de ayuno, métodos de ayuno intermitente, y su impacto potencial en pacientes con cáncer.

¿Qué es el ayuno intermitente?

El ayuno intermitente es un tipo de dieta y una estrategia alimentaria que implica alternar períodos de ayuno con períodos de alimentación. Esto puede implicar reducir la cantidad de horas al día en las que se come, o incluso pasar días completos sin comida.

Ayuno intermitente tipos

Existen varios tipos de ayuno y métodos de ayuno intermitente. Algunos de los más comunes incluyen:

  • Restricción calórica: consiste en disminuir la cantidad de calorías consumidas diariamente entre un 20 y un 40%. El objetivo es reducir significativamente la ingesta de energía y, al mismo tiempo, evitar cualquier deficiencia nutricional que pueda provocar desnutrición.
  • Ayuno:  Implica una reducción significativa (> 50%) o el cese total del consumo de calorías durante un período determinado.
  • Dieta que imita el ayuno (fasting mimicking diet): Diseñada para inducir efectos metabólicos similares a los del ayuno sin dejar de comer. Por lo general, implica una dieta alta en grasas con una reducción de calorías de al menos un 50% durante 5 días.
  • Ayuno intermitente: Implica evitar periódicamente la ingesta de calorías. Hay varios métodos: comer dentro de un período diario específico, ayunar dos veces por semana (comer normalmente cinco días, ayunar dos días no consecutivos), ayuno en días alternos (alternando entre la alimentación normal y los días de ayuno).

Ayuno intermitente y cáncer

Según los estudios científicos, el ayuno podría ser una estrategia dietética interesante complementaria al tratamiento oncológico por los múltiples beneficios que podría ocasionar. Por ejemplo:

  • El ayuno provoca respuestas horméticas en las células sanas (un estrés beneficioso en dosis bajas que mejora la resiliencia de las células ante los factores de estrés).
  • Puede estimular el sistema inmunitario.
  • Los cambios que se producen en la microbiota por el ayuno también pueden mejorar la función del sistema inmune.
  • Las células tumorales se podrían volver más sensibles a la quimioterapia o radioterapia.
  • Ayuda a disminuir la glucosa en sangre, la insulina, y el factor de crecimiento IGF-1, parámetros relacionados con el cáncer.
  • Podría reducir los efectos secundarios del tratamiento oncológico, como las náuseas.

Ayuno intermitente ¿previene cáncer?

La evidencia científica sobre ayuno y prevención del cáncer es inconsistente. En algunos estudios realizados en pacientes con cáncer de mama, vemos como ayunos de 12-13h podrían resultar beneficiosos y disminuir el riesgo de recaídas.

Además, destacamos que el ayuno intermitente puede influir en los niveles de glucosa en la sangre. Para pacientes con cáncer, mantener niveles estables de glucosa es crucial, ya que muchas células cancerosas dependen del azúcar para crecer. Estudios han mostrado que el ayuno intermitente puede ayudar a reducir los niveles de glucosa y mejorar la sensibilidad a la insulina. Sin embargo, hay que tener en cuenta que estos efectos varían según el individuo y el tipo de cáncer.

Sin embargo, el ayuno intermitente no es una de las recomendaciones de prevención del cáncer. Para prevenir el cáncer, los organismos oficiales como la WCRF, recomiendan lo siguiente:

  1. Mantener un peso saludable
  2. Ser físicamente activo
  3. Seguir una dieta rica en cereales integrales, verduras, frutas y legumbres.
  4. Limitar el consumo de alimentos ultraprocesados
  5. Moderar el consumo de carne roja y evitar la carne procesada
  6. Limitar el consumo de bebidas azucaradas
  7. No beber alcohol
  8. No tomar suplementos para prevenir el cáncer (solo ante deficiencias nutricionales o circunstancias concretas donde se precise su uso).
  9. Para las madres: lactancia materna si pueden
  10. Después de un diagnóstico de cáncer: seguir las recomendaciones si fuera posible

Además, es importante no fumar y evitar la exposición al tabaco, así como limitar la exposición al sol sin cuidado para reducir el riesgo de cáncer de piel. 

¿Cómo se hace el ayuno intermitente?

Todo sobre el ayuno intermitente y sus beneficios para pacientes oncológicosEl ayuno intermitente implica limitar el tiempo en el que se consume comida, ya sea reduciendo los días de alimentación durante la semana o acotando las horas en un día determinado. Por ejemplo, se puede alternar entre días de comer normalmente y días de ayuno completo, por ejemplo, comer 5 días y ayunar 2. O seguir un ciclo de ayuno y alimentación en el mismo día, como en el protocolo 16/8, donde se ayuna durante 16 horas y se come en las 8 horas restantes. 

Durante las horas de alimentación, no hay restricciones en cuanto a los alimentos consumidos. Este es uno de los principales problemas que le veo. Y, durante las horas de ayuno, solo se consumirían líquidos acalóricos como agua, café solo, infusiones o caldos filtrados.

Cabe resaltar que una dieta saludable es fundamental durante el ayuno intermitente. Es esencial tomar agua (al menos 2 litros al día) y consumir alimentos con alto contenido en nutrientes, como frutas, verduras, proteínas magras y grasas saludables, para garantizar que el cuerpo reciba los nutrientes necesarios durante los periodos de alimentación. Evitar alimentos procesados y con altos niveles de azúcar es especialmente importante para mantener niveles óptimos de glucosa. Además, resaltamos la estrecha relación que hay entre la nutrición y el sistema inmunitario.

Antes de realizar cualquier estrategia dietética, sería importante contar con la opinión de un dietista-nutricionista para evaluar el estado nutricional y realizar modificaciones de alimentación y estilo de vida. Si te fijas, si no sabes qué alimentos son más beneficiosos para tu enfermedad, simplemente limitar las horas en las que comes no te va a ayudar porque no sabes qué incluir en la ventana de alimentación ni la duración del ayuno ideal para tu caso particular.

Beneficios del ayuno intermitente en pacientes de cáncer

A pesar de que la evidencia actual es inconsistente y contradictoria, a gran escala se han ido estudiando algunos beneficios, como, por ejemplo:

– Podría facilitar la pérdida de peso y la reducción de la grasa corporal.

– Simplificaría la alimentación y ahorraría tiempo.

– Sería posible que aumentara la sensación de saciedad y ayudara a controlar el apetito, reduciendo los picoteos.

– Disminuiría el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

– Mejoraría otros aspectos del síndrome metabólico, como la presión arterial y el perfil lipídico.

– Fortalecería la respuesta inmunológica y disminuiría la inflamación.

– Retrasaría el envejecimiento y prevendría enfermedades neurodegenerativas.

– Podría potenciar la función cognitiva.

– Aliviaría el estrés y la sensación de fatiga.

– En algunos estudios, se muestra que podría incrementar la eficacia de algunos tratamientos médicos, como la quimioterapia.

Particularmente, a mí me gusta utilizar esta estrategia dietética siempre y cuando la persona ya tenga unas bases sólidas de educación alimentaria para asegurar un buen aporte nutricional diario.

Algo bastante curioso, sería el resultado de este estudio en ratones, en el que parece que los beneficios del ayuno dependerían en función del sexo. Por otro lado, también me preocupa los efectos secundarios de esta estrategia:

  • El ayuno puede provocar efectos secundarios leves, como dolor de cabeza, vértigo, náuseas, dispepsia y fatiga.
  • Falta de adherencia: Los pacientes con cáncer suelen tener dificultades para mantener estas dietas en entornos clínicos. De hecho, algunas personas ya ayunan porque les es imposible comer dadas las circunstancias, síntomas y efectos secundarios del tratamiento oncológico.
  • Pérdida de masa muscular: la restricción calórica puede provocar sarcopenia, lo cual, no nos viene nada bien porque ya es algo que se produce a consecuencia de la enfermedad y sus tratamientos.

Además, no es una estrategia que se utilice en pacientes en riesgo de desnutrición, trastornos de la conducta alimentaria o aquellos que se sacien muy pronto, como, por ejemplo, pacientes que padecen esplenomegalia.

En resumen, antes de iniciar un plan de ayuno, consulta con tu dietista-nutricionista para evaluar si es lo necesario para ti en estos momentos.

Puedes consultar también nuestro artículo sobre  la dieta antiinflamatoria y sus beneficios

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Artículo redactado y validado por:

Nutricionista oncológica, Victoria Góngora

Victoria Góngora

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