Manejo emocional: cómo afrontar las emociones desagradables del cáncer

Conoce estrategias de manejo emocional con Convive con el Cáncer

El manejo emocional o control de las emociones es fundamental para enfrentar los desafíos emocionales que surgen durante el cáncer. En este proceso las personas pueden experimentar una amplia gama de emociones abrumadoras, que van desde el miedo y la ansiedad hasta la tristeza y la ira. En medio de esta montaña rusa emocional, el control de las emociones se convierte en una herramienta invaluable para ayudar a las personas a navegar por este viaje con una mayor claridad mental y un mayor bienestar emocional. 

Existen varias formas de afrontar estas emociones y proyectarnos en la enfermedad con fortaleza y resiliencia emocional. En este artículo, exploraremos algunas de estas estrategias y cómo pueden ayudar a las personas con cáncer a manejar sus emociones de manera saludable.

Manejo de emociones ¿por qué es importante?

Ya sabemos que el cáncer es una enfermedad que afecta no solo a la salud física, sino también a la salud mental de la persona que tiene la enfermedad y sus seres queridos. No existen emociones negativas, todas y cada una de ellas son adaptativas y funcionales. 

Sin embargo, algunas emociones debido a su intensidad y al tiempo que duran, podemos verlas como negativas. Por ejemplo: el miedo, la angustia, la tristeza o la rabia. 

Tomar el control emocional y poder ver cómo acompañar estas emociones es fundamental para convivir con el cáncer de la mejor manera posible y mejorar la calidad de vida durante el proceso de tratamiento.

¿Cómo manejar las emociones? 

Comunicación abierta y honesta

Una de las estrategias más importantes para el manejo emocional en el cáncer es la comunicación. Apoyarnos abierta y honestamente en nuestros seres queridos y hablar sobre los sentimientos con ellos y con profesionales de la salud (como el psicooncólogo) puede ser muy positivo. Compartir la carga emocional con otros puede aliviar la sensación de soledad y ayudar a sentirse comprendido y apoyado. Hablar de lo que nos preocupa o nos desregula, nos puede servir para gestionar las emociones y entender qué nos pasa y ayudarnos a poner una solución. 

Mindfulness

Otra estrategia importante es la práctica de la atención plena o mindfulness. La atención plena significa estar presente en el “aquí y ahora” y aceptar las emociones sin juzgarlas. Esta práctica puede ayudar a reducir  los niveles de ansiedad y el estrés, mejorar la concentración y promover una sensación de calma y bienestar interior. Algunas técnicas de atención plena que puedes practicar son la meditación, la respiración consciente y la visualización. Otro ejercicio que practico con los pacientes en consulta es el de describir qué están percibiendo (describir la habitación en la que se encuentran, los objetos que ven, los colores y texturas, los olores…). Es un ejercicio muy sencillo que podemos practicar en cualquier contexto. 

Activación conductual

La activación conductual y realizar tareas que nos conecten con sensaciones agradables, también es otra herramienta a tener en cuenta. Hacer ejercicio, practicar hobbies, salir con amigos, leer un libro o ver una película son algunas actividades que pueden ayudar a distraer la mente de las preocupaciones y promover sentimientos y emociones positivas. Sobre esto, ya hablamos anteriormente en el artículo sobre Psicología Positiva.

Educarse e informarse sobre el tratamiento

Muchas de las preocupaciones, pensamientos negativos y miedos, vienen por las dudas que tenemos sobre algunas cosas. La educación y la información son herramientas importantes para poder paliar estas emociones desagradables. Aprender sobre la enfermedad, los tratamientos o sus efectos secundarios puede ayudar a reducir la incertidumbre, aumentando nuestra sensación de control. Para recabar esta información, ten en cuenta pedirla en fuentes fiables y profesionales.

¿Por qué recurrir a un Psicooncólogo para el manejo emocional?

Enfrentarse al cáncer es una experiencia abrumadora que puede desencadenar una amplia gama de emociones difíciles de manejar. En momentos de diagnóstico, tratamiento y convalecencia, las personas afectadas por el cáncer pueden encontrarse lidiando con miedos, ansiedad, tristeza y estrés, entre otros sentimientos abrumadores. 

Aquí es donde la intervención de un psicooncólogo puede marcar la diferencia significativa en el manejo emocional del paciente. Ayudan a abordar los desafíos emocionales que surgen en este camino. Desde la práctica de respiraciones profundas hasta el desarrollo de inteligencia emocional y el fomento de emociones positivas, el apoyo emocional proporcionado por un psicooncólogo puede marcar una diferencia significativa en la calidad de vida y el bienestar emocional de los pacientes con cáncer. 

En resumen, un buen manejo emocional durante la enfermedad nos garantiza mejor  calidad de vida y mejores relaciones interpersonales con nuestros seres queridos durante el proceso de cáncer. Comunicarse abierta y honestamente, y buscar apoyo emocional, practicar la atención plena, cuidar el bienestar emocional a través de actividades positivas y educarse e informarse sobre la enfermedad son tareas que pueden ayudar a convivir y manejar las emociones.  Aun así, te diré que es totalmente natural experimentar emociones desagradables e intensas durante el cáncer y que buscar ayuda y apoyo emocional profesional es un paso valiente y necesario en el proceso de recuperación. ¡Cuenta conmigo!

Si tienes alguna duda, ponte en contacto con nosotros y estaremos encantados de ayudarte. Y si quieres agendar una visita con nuestra psicooncóloga Marta Garrido, puedes escribirle aquí.

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Artículo redactado y validado por:

Marta Garrido

Marta Garrido

Psicooncóloga.

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