¿Puedo hacer ejercicio si tengo cáncer?

ejercicio y cáncer

 

Es bien conocido que la práctica de ejercicio físico de manera habitual produce un efecto beneficioso a nivel emocional, nos ayuda a mantenernos en un peso adecuado, ágiles, reduce el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular y reduce la aparición de osteoporosis.

Sin embargo, a estos efectos beneficiosos hay que sumar que la realización de ejercicio físico moderado de manera frecuente reduce el riesgo de sufrir un cáncer colorrectal, de mama y endometrio, estos dos último en pacientes postmenopáusicas.

Sin embargo, el beneficio del ejercicio va mas allá, y tiene claros efectos positivos en pacientes a los que se les ha diagnosticado un cáncer, sea del tipo que sea. Todos los días los Oncólogos nos encontramos a pacientes en nuestras consultas con dudas sobre si pueden realizar ejercicio físico y cual es el ejercicio recomendado en su caso, en base al tipo de tumor que tienen, la localización del tumor o de las metástasis y al tipo de cirugía a la que se han podido someter. Pero siempre la respuesta a esta pregunta es SI, pero adaptándolo en forma e intensidad a la enfermedad, edad y situación física del paciente.

 

¿Cómo nos puede beneficiar la actividad física durante el tratamiento contra el cáncer?

 

Es un error pensar que el reposo ayuda en la recuperación de los efectos secundarios de los tratamientos oncológicos; la falta de actividad y sobre todo de manera prolongada a lo que conduce es a una pérdida de masa muscular (amiotrofia) y rigidez en las articulaciones, empeoramiento de la fatiga, dificultad para conciliar el sueño y menor apetito.

Por ello, el paciente tiene que realizar una actividad física moderada y adaptada a cada situación, en cuanto las circunstancias lo permitan, así como su entorno, ayudarle y “empujarle “a ello.

El ejercicio físico habitual produce múltiples beneficios en el paciente con cáncer. Los más habituales son los siguientes:

  1. Tiene un impacto positivo en el estado anímico y la salud mental del paciente, reduciendo la ansiedad, mejorando el descanso nocturno y la autoestima
  2. Reduce el dolor en los pacientes oncológicos, y concretamente las pacientes con cáncer de mama que se encuentran en tratamiento hormonal con inhibidores de la aromatasa, el ejercicio mejora la tolerancia a estos fármacos, reduciendo el dolor osteoarticular que estos fármacos producen de manera frecuente.
  3. Mejora la calidad de vida de los pacientes.
  4. Tiene un impacto positivo en la supervivencia.
  5. Mejora la tolerancia a los tratamientos oncológicos.

 

¿Existen ejercicios para personas con cáncer?

 

No existen ejercicios concretos recomendados de manera generalizada a los pacientes con cáncer; hay que individualizar su práctica en cada paciente. Lo que si es aconsejable es un mínimo estándar de 30 minutos de marcha, 5 días a la semana.

Sin embargo, esto hay que adaptarlo a cada situación particular, y si no es posible alcanzar este mínimo, siempre será mejor practicar algo de ejercicio físico a no realizar nada. Del mismo modo, y si las circunstancias individuales de cada paciente lo permiten, será aconsejable ir incrementando progresivamente la duración, intensidad y frecuencia del ejercicio físico.

Otra de las preguntas frecuentes que nos encontramos en la consulta es qué ejercicios son los aconsejables en pacientes que han sido intervenidas de un cáncer de mama. En este sentido, y tras esperar un tiempo prudencial tras la intervención, es aconsejable ir realizando movimientos con el brazo (elevarlo) para ir recuperando la movilidad completa, forzando cada día un poco.

En este tipo de pacientes se desaconseja de manera indefinida la realización de sobreesfuerzos, así como levantar mas de 3 kg de peso con el brazo del lado de la cirugía, ya que esto puede propiciar la aparición de linfedema y otras complicaciones.

Para mas información y recomendaciones, consulte con su Oncólogo, quien le podrá dar unas pautas y consejos, así como puede solicitar valoración por un Rehabilitador y ayuda de un Fisioterapeuta especializado.

En resumen, la actividad física regular y adaptada en los pacientes con cáncer produce beneficios en el estado anímico del paciente, la tolerancia al tratamiento, el dolor y prolonga la supervivencia, así como reduce el riesgo de sufrir algunos tipos de cáncer, fundamentalmente el cáncer de colon y de mama.

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Artículo redactado y validado por:

Dra. Elena López Miranda

Dra. Elena López

Oncóloga Médica del Hospital Ramón y Cajal. Coordinadora de la Sección de cáncer de mama y tumores ginecológicos.

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